Podología Geriátrica

Las personas mayores  son más vulnerables a presentar determinadas  deformidades en los pies, por ello se recomienda acudir de forma periódica a nuestra consulta para mantener una buena movilidad.

La disminución de tejido adiposo y la falta deshidratación acompañada de diversas enfermedades crónicas como la diabetes, artritis o trastornos vasculares periféricos, favorecen que aparezcan determinadas lesiones en los pies que deben ser tratadas por el podólogo.

Para favorecer la independencia de la persona mayor, prevenir caídas y otros problemas asociados con la movilidad, se requiere una especial atención a sus pies.

Se deben tener en cuenta:

  • Alteraciones estructurales del  pie como pueden ser juanetes, pies planos, pies cavos etc.
  • Alteraciones en pies y uñas: uñas engrosadas, callos, durezas, grietas, úlceras.
  • Mala posición de los dedos: dedos en garra, supraducción…
  • Deshidratación  de la pie de los pies  ya que aumenta la aparición de lesiones en los pies.

El cuidado de los pies de las personas mayores incluye además  el uso de calzado adecuadoy plantillas adecuadas. Esto puede ayudar a prevenir y curar  la aparición de lesiones y evitar complicaciones futuras favoreciendo su grado de autonomia y bienestar.

Existen diferentes test para valorar el riesgo de caídas en personas mayores de 65 años, y en función del riesgo obtenido se realizará un soporte plantar teniendo en cuenta todo su eje postural para disminuir el riesgo de caída y darle mayor estabilidad al paciente.