Dermatomicosis

Es una infección de la piel causada por hongos, que cursa con enrojecimiento, maceración, descamación, formación de ampollas, fisuras, grietas, picor y mal olor.

Existen diferentes formas clínicas y es mediante la observación directa, la clínica y el cultivo de hongos cuando obtendremos la confirmación del diagnóstico. Son infecciones que tienden a la cronicidad si persisten las condiciones de humedad y maceración,  haciendo en ocasiones que la infección pueda extenderse a otras zonas del cuerpo como pueden ser los pliegues de la ingles por autocontagio.

Dependiendo de la forma clínica puede confundirse con psoriasis, eccema atópico etc. por lo tanto es importante acudir cuanto antes a la clínica podológica para que un especialista del pie pueda valorar la lesión,  hacer el diagnóstico correcto y posteriormente abordar su tratamiento.

Generalmente son infecciones poco complicadas que se resuelven con tratamiento tópico en un plazo de 3-4 semanas, en aquellos casos más complicados se utilizará tratamiento oral,  que  a pesar de resultar más cómodo para el paciente y acortar el tiempo de curación, debemos tener en cuenta que aumenta el riesgo de efectos adversos o de interacciones con otros fármacos.